Trucos para que tu negocio supere la crisis

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Una empresa que se enfrenta a la crisis es un negocio que, si consigue superar el problema, puede resistir lo que sea. Pero claro, para evitar algunos comportamientos inadecuados tenemos que saber establecer aquellas premisas más importantes para hacer las cosas con sentido común. Vamos a repasar algunas de ellas, a ver qué te parecen.

Un negocio que pretenda sacar la cabeza en plena crisis debe ser consciente de lo que puede gastar, de en qué lo quiere gastar y sobre todo, de cómo lo quiere gastar.

La primera es la de ser productivo. En efecto, cuando te decimos esto no lo estamos diciendo de broma o de forma eventual, un negocio que pretenda sacar la cabeza en plena crisis debe ser consciente de lo que puede gastar, de en qué lo quiere gastar y sobre todo, de cómo lo quiere gastar. Por eso estaría bien que se hiciera un plan de análisis sobre carencias y necesidades, para que así las cosas puedan funcionar con corrección y tengamos asumido en qué áreas vamos a invertir dinero.

Gastar en tu negocio no es dilapidar, es invertir.

Por cierto, y al hilo de lo que acabamos de decir, un segundo consejo breve: gastar en tu negocio no es dilapidar, es invertir. No, perdón,  no nos hemos expresado bien: es INVERTIR.

Un tercer punto de interés tiene que hacernos ver algo que, aunque ciertas personas no quieren contemplar, es una verdad como un templo: las cosas siempre se hacen mejor a través de Internet. Sí, lo de antes, lo de siempre, lo de toda la vida, las ventas a través de mostrador y caja registradora, que a veces añoramos, están pasando de moda. Ahora lo que se lleva es adquirir todo lo necesario para un negocio a través de Internet. Por eso debemos ir acostumbrándonos a tal cuestión, porque no es el futuro, es más bien el presente.

De hecho cualquier cosa que sea necesaria para una empresa, desde una papelería online para adquirir material fungible a una tienda informática para renovar nuestros ordenadores. Y todo ello, insistimos, hoy en día se puede y se debe tramitar por Internet. Así que estaría bien que, como empresario, fueses asumiendo que esto y no otra cosa es lo que te toca.

Y por supuesto, no olvides que una plataforma de pago virtual para tus clientes que sea segura y accesible es siempre lo deseable. Nada hay que dé más miedo al cibernauta hoy en día que no tener la seguridad de hacer las cosas con seguridad. Las dudas en Internet no dan beneficios, eso está claro, así que blinda tu página con la mejor de las garantías.

Si sigues estos pequeños consejos y, además, eres lo suficientemente hábil como para adaptarte a los tiempos que corren, tu negocio se verá beneficiado de forma evidente. Y quién sabe, cuando los mercados o quien quiera que nos gobierna decida terminar con la crisis, tú estarás en condiciones de sacar la máxima rentabilidad. Mejor imposible, ¿verdad?

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