Traducción e interpretación simultánea

Como quizá algunos ya saben, la traducción e interpretación simultánea es la traslación del discurso de alguien (un orador) a un idioma distinto del que habla. La misma se hace de manera instantánea o, en su defecto, en un lapso de tiempo de dos a tres segundos. Muchas personas entienden más que por definición, la reformulación de lo que una persona dice a otro idioma, generalmente el que habla el público.

Hoy en día existen muchas empresas ofreciendo este servicio. En especial para aquellas compañías que ofrecen, además, charlas públicas o foros con invitados internacionales. Esto ayuda a las personas con cero conocimiento del idioma que habla esa persona. De esa manera entienden lo que se habla y con qué propósito. Te mostraremos con detalle las partes del servicio, su origen y algunos datos de importancia.

Se busca la transparencia y la fluidez para dar la información al público de manera óptima. Es decir, las personas deben sentirse a gusto y seguras de lo que el intérprete dice (traducción del orador).

¿Cuáles son las características de la interpretación simultánea?

Como mencionamos al principio, esta se caracteriza principalmente por la inmediatez de la traducción. Comparándolo con otras técnicas de interpretación, esta suele ser más eficaz. No estamos diciendo que las otras no valgan la pena, sino que esta, al ser algo profesional, está dirigida justamente a eso: temas profesionales. A los que traducen la información se les llama intérpretes. Estos pueden trabajar solos o en parejas; cada uno se turna, descansando por bloque.

Los intérpretes simultáneos suelen estar en cabina con un sistema de sonido que les permite escuchar todo lo que se dice en la sala. Muchas veces el público se dota con auriculares, por medio del cual se escucha la traducción que hace el intérprete. Por otra parte, el mismo intérprete debe prepararse con anterioridad. Este debe buscar información acerca del tema, llevar glosarios consigo, etc. En la cabina debe estar una pantalla, de manera que este pueda visualizar todo lo que pasa. Y por último pero no menos importante, debe contar con unos auriculares profesionales para que la información sea transmitida a los auriculares del público. Si buscas algún servicio de esta índole, puedes buscar online o, como esta empresa que realiza traducción simultánea, te verás satisfecho con lo que ofrece.

¿La elección de un buen intérprete?

Los años de formación son los que deciden la experiencia de cada intérprete. Podremos hacer la elección de un buen intérprete siempre y cuando tengamos en mente estas condiciones:

  • Máxima concentración:

El intérprete debe estar consciente en todo momento de lo que hace. Si se desconcentra por menos de dos segundos, la interpretación será un desastre. Es por ello que el mismo debe concentrarse. De lo contrario, será incapaz de decir una palabra incorrecta de lo que el orador dice.

  • Memoria

Para que la presentación sea pulcra, el intérprete debe memorizar algunas palabras técnicas. No se deben usar palabras coloquiales en una presentación formal. Es necesario que este recuerde palabras técnicas y que se adapten al tema que se da en dicha exposición de información.

  • El dominio del idioma

Un buen intérprete debe conocer perfectamente su lengua materna. Algunas palabras clave, la cultura del país, etc. Además, debe conocer a fondo el idioma al que se desea traducir. Cultura del país, palabras frecuentes, técnicas. También sinónimos y antónimos.

  • Forma mental privilegiada

Ya que el bloque de interpretación mayormente usado es de 40 minutos, el trabajo de intérprete es agotador. El profesional debe estar en condiciones para enfrentarse a las condiciones laborales. Se busca, además, que este tengas las características físicas necesarias para el trabajo.

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