Camas articuladas para una vida más fácil

Hay ocasiones en que una persona debe permanecer mucho tiempo en la cama… o quizás un tiempo indeterminado, debido a un accidente, una patología o el deterioro propio de la edad. En estos casos, es necesario contar con una cama articulada, para prevenir las consecuencias de la inmovilidad y mejorar la calidad de vida del paciente.

Qué es una cama articulada

Es necesario tener en cuenta ante todo que cada persona tiene necesidades diferentes, por lo que el tipo de cama y sus prestaciones o características deben ser indicadas por un profesional, ya sea el médico o el kinesiólogo. Desde Cama articuladaeste punto de vista, la cama articulada ayuda a prevenir consecuencias de la inmovilidad como debilitamiento de los músculos, deterioro de los sistemas digestivo, respiratorio y cardíaco y aparición de úlceras por presión entre otras, ya que permite realizar cambios posturales y movilizaciones. La cama articulada es una cama dividida en varios módulos que pueden accionarse en forma individual o sincronizada; hay también camas con carro elevador para adecuar la altura de la cama a las necesidades del usuario o del personal de cuidado. Las combinaciones de módulos permiten adoptar diferentes posturas y facilitan funciones como respiración y deglución, y actividades como incorporarse, leer, comer o mirar televisión.

Articulaciones y funciones

Las articulaciones pueden accionarse en forma manual o eléctrica; cada módulo tiene funciones específicas. Por ejemplo el módulo para cabeza y tronco mejora funciones como respiración y deglución, facilita el funcionamiento del sistema cardiovascular, la incorporación y la transferencia a camillas o sillas de ruedas. El módulo para los glúteos es fijo, estabiliza la postura y evita elongaciones musculares. Por su parte los módulos para muslos y piernas mejoran el funcionamiento del sistema circulatorio en general y evitan la aparición de edemas. Varios módulos accionados sincronizadamente permiten la posición de sentado y facilitan el desplazamiento del usuario.

Colchones y accesorios

Las camas articuladas deben contar con un colchón flexible para adaptarse a los movimientos y articulaciones; pueden ser de látex, espuma de poliuretano o muebles, aunque también existen colchones y colchonetas especiales para la prevención de úlceras.   De acuerdo a las necesidades del usuario pueden incorporarse diversos accesorios como trapecios de incorporación, mesas y atriles regulables, respaldos y almohadillas posturales, barandillas y protectores laterales. El uso de estos accesorios debe ser recomendado por el profesional.   Es interesante saber, tanto para quienes deban adquirir este elemento para uso personal o familiar o como mobiliario para geriátricos, que las camas articuladas modernas tienen muy buen diseño y estética, sin apariencia hospitalaria, lo que sin dudas mejorará el ánimo del usuario.