¡¡LA PRODUCTIVIDAD, CLAVE DEL ÉXITO EMPRESARIAL!!

Los hábitos diarios de vida que llevábamos actualmente nos obligan  en la mayoría de los casos a repetir ciertas palabras como estrés, tensión, liado, ocupado, hasta arriba,.. ¿Realmente aprovechamos nuestro tiempo?

Muchos estudios sobre esta materia reiteran que el comportamiento del ser humano a la hora de afrontar su jornada laboral se encuentra inmerso en una «procrastinación «, vamos a ver que significa esta palabra a ver si os suena.

La Procrastinar es la acción de retrasar actividades que deben atenderse, sustituyéndolas por otras más irrelevantes. Pongamos un simple ejemplo:

En el marco empresarial nos vemos en multitud de ocasiones con situaciones como «preparar un  informe para el viernes» ya sea un autónomo, empleado indefinidos, temporal, gerente de empresas, un gran número de encuestados no lo ha realizado hasta el jueves, realizando hasta este día infinidad de labores menores mientras nuestra mente pensaba que tendríamos que realizar ese informe, pues queridos lectores ese simple hábito es la procrastinación.

Como cita Paul J. Meyer, «La productividad no es un accidente. Siempre es el resultado de un compromiso con la excelencia, planificación inteligente y esfuerzo concentrado.»

¿Que produce en nuestra persona?¿Qué soluciones podemos darle?

Este trastorno del comportamiento que se ve reflejado en los seres humanos en diferentes grados, puede venir motivado por tres vías;

Psicológica, viene motivada por la frustración o ansiedad en la que nos encontramos en nuestro entorno laboral o personal.

Física, en ocasiones determinados trabajos tienen picos de sobre esfuerzo que vemos achacados en nuestro rendimiento diario.

intelectual, actitud o capacidad de una persona de organizarse o ser eficiente en el desarrollo de sus labores.

Ante las distintas situaciones que se nos presentan en nuestros trabajos, tenemos que generalizar a la hora de dar una solución a pesar que lo ideal en casos graves sería estudiarlos personalmente sin embargo a grandes rasgos, tenemos que dedicar 10 minutos al día en estructurar nuestra jornada, dedicando exclusivamente periodos de 50 minutos ininterrumpidos a cada tarea. Esta demostrado que interrumpir una tarea por mirar el correo o teléfono móvil, nos lleva 12 minutos volver al mismo estado de concentración.

 

 

 

 

 

 

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