Instalaciones que ya cuentan con mucho tiempo

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A día de hoy son muchas las naves en las que hay montado un negocio que necesita un lavado interno, no solo por fuera sino también por dentro. Por desgracia con la llegada de la crisis y los recortes a los que nos vimos los españoles obligados son muchas las empresas que han debido dejar de hacer muchas cosas por la falta de recursos a las que se han tenido que enfrentar, y es que eran dos cosas o dejaban de pagar a los empleados o pedían presupuesto instalacion electrica desde luego una cosa o la otra porque las dos no podían ser. Y es que se daban cuenta que las instalaciones que poseían dichas naves desde luego no eran las más acertadas sobre todo cuando es de gente allí trabando de la que hablamos, unas instalaciones poco recomendadas que al final lo único que podía pasar es una desgracia.

En primera persona puedo decir que este tipo de instalaciones no son para nada baratas y es normal que la gente entre comillas vaya dándole de lado y dejándolo para más adelante, sin pensar en las consecuencias que ello puede acarrear, consecuencias que no vemos hasta que no pasan las cosas. Yo desde luego no me la quería jugar, la revisión la pase más bien mal, desde luego tuve la suerte que me tocara el inspector bueno porque si hubiera sido el malo me hubiera cerrado la empresa eso seguro. Y es que no solo debía cambiar la instalación de un lado, si no de la nave entera junto a las oficinas, y ese día no podíamos ni ir a trabajar por lo que se avecinaba un claro día de pérdidas. Dicen que las cosas malas nunca vienen solas y desde luego a mí me vino con todo el equipo, pero en ese momento es lo que debía hacer si no quería enfrentarme a una buena multa y además tener una desgracia el día menos pensado.

Pues nada en estos momentos toca resignarse y sobre todo buscar y buscar un sitio en el que te lo hagan al mejor precio, pero no regalado, porque si después de todo pretendes ahorrar tienes seguro la mala suerte de que sean unas chapuzas y al final te acaba costando mucho más el collar que el galgo. En ese aspecto se debe tener cuidado y mirar siempre con lupa la empresa que vayamos a contratar.

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