Distintos recursos que favorecen la calidad de tus productos

copas vino

Cuando uno tiene un producto que depende de otras empresas para poder ser conocido tiene que elegir bien. No valen medias tintas, no vale con decantarse por lo primero que pase por delante de nosotros, no vale con tirar por la calle de la oferta y del chollo sin revisar primero qué es lo que hay detrás de la calidad. En definitiva, hay que tener claros qué recursos favorecen el garantizarnos que nuestra idea empresarial va a llegar lejos.

Pongamos un ejemplo gráfico que, pensamos, puede ilustrar bastante bien lo que queremos hacerte llegar. Además, es bastante pertinente porque con la llegada del otoño las rutas de la tapa o de la cuchara comienzan a proliferar. Y con ellas el obligado maridaje entre comida y vino, fundamental para degustar con la calidad adecuada todo lo que nos proponen los distintos establecimientos de nuestro país que participan en esta actividad. Pues bien, precisamente aquellas empresas que elaboran los productos tienen que tener en cuenta los detalles para que el resultado final sea perfecto. Y no nos referimos únicamente a conseguir un vino redondo, un queso con un sabor inigualable o unas verduras frescas y sabrosas, hablamos de lo importante que es tener claro qué negocios accesorios van a trabajar para nosotros.

En el ejemplo anterior es fundamental controlar desde la empresa que nos hará los tapones para botellas y así asegurar que nuestro vino no estará picado u oxidado, hasta los negocios que transporten ese rúbeo licor. Es tan fundamental saber cómo van a almacenar ese queso que es nuestra seña de identidad y que luego degustarán los comensales como tener claro quién nos va a envasar las verduras, sobre todo para que tanto el etiquetado como la frescura estén garantizados.

¿Por qué es tan importante todo esto que te acabamos de plantear? Pues porque nuestra imagen es aquella que le llega al usuario, el final del recorrido, el punto donde muere todo el proceso productivo. Si optamos por unos recursos baratos y poco fiables para llevar a cabo el envasado, el transporte, el etiquetado o el almacenamiento de lo que hacemos corremos el riesgo de que nos den una baja calificación. Y todos sabemos que las opiniones negativas tienen un impacto 17 veces mayor que las positivas, así que habría que decidir bien qué recursos son los que de verdad deseamos para hacer realidad nuestra política empresarial.

Por tanto, y como conclusión, revisar todos los pequeños detalles es importantísimo, porque no en vano son los que al final se unen para otorgarnos una fama bien merecida, una fama que indica calidad, seriedad y profesionalidad. Por eso si nosotros queremos llegar a esos estándares hemos de decantarnos claramente por empresas que también los cumplan. Solamente así lograremos un resultado redondo que provocará la fidelización del cliente.

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